viernes, 5 de julio de 2013

Hasta luego...(Al colegio García Lorca, de Granada)

Tras unos días de descanso (y no tan descanso por el tema oposición), he querido publicar esta entrada, dirigida al CEIP Federico García Lorca, de Granada...mi colegio.
Cuando llegué allí a principios de enero, con mi primera vacante bajo el brazo, a pesar de estar lejos de casa, de mi ciudad, de mi gente, la acogida ya me dijo que no debía sentirme solo. Aún así, en ningún momento podía imaginar lo que este centro me ha aportado.
En él he crecido como docente, mi verdadera ilusión, mi gran vocación. He aprendido desde el primero hasta el último de los compañeros y compañeras, de cada uno de los niños y niñas de Primaria que han ido pasando por mi aula de Música. Muchos son los recuerdos, y es evidente que no puedo aunque quisiera plasmarlos todos aquí.
Tampoco creo que sea de recibo mencionar a aquellos compañeros y compañeras de profesión que me han aportado tanto, porque evidentemente todos me han dado grandes momentos, y sería de mal gusto que se me olvidara alguno o que alguien se sintiera discriminado. No es mi intención. Por eso cada uno de ellos y ellas saben perfectamente que de una manera u otra, de todos he cogido ese trocito que me ha hecho sentirme MAESTRO (con todas y cada una de las letras). Todos me han ayudado a crecer en esta profesión tan bella (quizá para muchos no la sea, os aseguro que para mí lo es), me han dado y
aportado consejos a la hora de poder mejorar, me han valorado como al que lleva más de 40 años en la profesión. No he notado jerarquías, mandos, cargos subidos de su lugar,...Esas personas también eran uno más en el centro.
Y por supuesto los alumnos y alumnas, mis alumnos y alumnas. He tenido la inmensa suerte de poder dar clase de una materia tan sumamente bella como es la Educación Artística a todo el alumnado de Primaria del centro. Y os aseguro que de todos también me llevo algo. Pero obviamente, aquí si me van a permitir que nombre y tenga mi favoritismo. Mención especial a mi clase de 6ºA, mi tutoría. Ojalá ellos se llevaran la mitad del recuerdo, la mitad del aprendizaje que me llevo yo de ellos. Aquellos que tenían la fama de "curso complicado", la etiqueta de "clase muy habladora" han demostrado que la complicación con ellos ha sido la sencillez, que sus continuas charlas han sido la alegría de cada mañana de este maestro que siempre los recordará. Obviamente el camino no ha sido fácil, y los altibajos han estado presentes, pero siempre uno se queda con lo positivo, que es infinitamente mayor que lo negativo.
Recordaré esas visitas, ese partido de fútbol (donde nos dejamos perder, por cierto), esas risas, ese esfuerzo de autosuperación, esas confidencias, esos pequeños problemas de niños que hacen ver que la vida hay que tomársela con otra filosofía, esa fiesta final, la graduación, mis trabajos con mis alumnos y alumnas desde 1º a 6º de Primaria, lo que me han hecho disfrutar. Y lo mejor es que muy probablemente ninguno de ellos llegará a saber lo que han conseguido.
Las despedidas nunca son agradables, pero si necesarias. Cada uno toma un camino, siempre con expectativas de mejorar. En mi caso no sabré cuál es mi próximo destino, ni lo que me encontraré por esa senda, pero si tengo por seguro que este centro, este colegio estará conmigo siempre presente. No escribo esto con intención de emocionar, de "pelotear", o de quedar bien. Escribo esto porque así lo siento, y porque así me sale, y no con lágrimas en los ojos, sino con una enorme y eterna sonrisa al recordarlo.
Ya sabéis que en este blog muchos tenéis ese hilo de contacto conmigo. Al resto daros mucha suerte en vuestro camino, alumnado y profesorado.
GRACIAS POR HACERME CRECER CON VOSOTROS.



martes, 28 de mayo de 2013

Trabajo de la Música en el Cine

Con los alumnos y alumnas de 5º de Primaria llevamos varias sesiones trabajando sobre la Música en el Cine. Hemos escuchado fragmentos, analizado obras, conocido compositores, visto escenas de películas desde los inicios...Tras un trabajo individual, muy completo, hemos realizado este mural con el alumnado de 5º B. El resultado ha sido muy positivo y ha quedado de esta forma:



viernes, 3 de mayo de 2013

La Música en el cine mudo




Como ya hemos visto en clase, la música ha ayudado a dar distintas emociones a las escenas de cine mudo. Dependiendo del tipo de escena, la música cambiará su sentido. Hemos visto escenas de intriga, tristeza, alegría, tensión,... y en todas ellas la música ayuda a crear e intensificar esas sensaciones.
Las escenas que hemos visto son:



Finalmente la actividad que debemos realizar es la de crear una escena en cuatro viñetas con la música La Fiesta de las Trompetas del compositor Leroy Anderson. El enlace es el siguiente:


No olvides comentar que te parece la actividad, las sensaciones de la música, y todo lo que quieras proponer.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Análisis de una obra: Pedro y el lobo (S. Prokofiev)


Sergei Prokofiev
Nueva sección del blog, en el que analizaremos brevemente una obra. Y para inaugurar esta sección lo haremos con Pedro y el Lobo del compositor ruso Sergei Prokofiev. Hemos elegido esta obra por una petición personal, y porque además es una obra con infinitas posibilidades para llevar a la escuela con el alumnado de primaria.
Esta obra es una composición sinfónica de 1936, tras la vuelta del compositor a la URSS, y está basada en un popular cuento, con una moraleja en la que destaca la sinceridad.. Es por tanto una obra infantil, acompañada de narrador, y en el que cada instrumento o grupo de ellos, se asocia a un personaje. Así, Pedro es el grupo de cuerdas (violín, viola, violonchelo y contrabajo), el Abuelo es el fagot, el Pájaro la flauta travesera, el Pato el oboe, el Gato el clarinete en su registro grave, el Lobo son tres trompas, y los Cazadores son los timbales y el bombo.
Pero antes de entrar en más detalles de la obra, trataremos algo al compositor. Sergei Prokofiev nació en un pueblo de la actual Ucrania en el año 1891 y compuso su primera sinfonía a los 9 años. Fue alumno del compositor Rimsky-Korsakov, aunque pronto abandonaría el Conservatorio. Tras viajar a Londres, se marchó a Estados Unidos con los años de la Revolución Rusa. Años más tarde se instalaría en París, donde triunfaría aunque también surgieron detractores. Autor de composiciones atrevidas como Suite Escita, o de obras mucho más clasicistas, como su primera sinfonía, llamada Clásica. Tras un regreso triunfante como concertista a Rusia, se planteó volver de su exilio voluntario, con el cual acabó definitivamente en 1933, siendo además tomado como un auténtico éxito de las autoridades comunistas. Entró en contacto con el cine haciendo varias Bandas Sonoras, entre las que destaca la enorme Alexander Nevsky, una cantata de las más maravillosas del siglo pasado. Fue en esta época cuando escribió el ballet Romeo y Julieta, y el cuento musical Pedro y el Lobo. Tras la Segunda Guerra Mundial, llegarían los problemas con su país, donde le prohibieron varias de sus obras con la dictadura estalinista, tachándolo de antidemocrático o burgués. Murió un día después de Stalin, en 1953, hecho que fue ocultado por la prensa unos días para evitar la coincidencia.
Y ahora hablaremos de la obra en cuestión. En 1936, Natalia Saz, responsable del Teatro de Moscú y directora de la orquesta sinfónica propuso a Prokofiev una obra en la que los niños y niñas se familiarizaran con los sonidos de la orquesta con temas fáciles de reconocer. La idea le gustó al compositor aunque no el texto que le dieron en un principio, por lo que él mismo se comprometió a realizar el texto.En una semana tenía la composición hecha al piano, y en otra semana más escribió la orquestación. El 2 de mayo de 1936 se estrenó la obra, dirigida por el propio compositor, y narrado por Natalia Saz. La obra tuvo pronto gran aceptación en todo el mundo occidental por su carácter didáctico, el cual atrae a pequeños y adultos.

La historia trata de un pequeño pueblo ruso, que vive atemorizado por un lobo. En dicho pueblo vive el joven Pedro con su abuelo, leñador. Una mañana Pedro sale acompañado de un pajarillo, encontrándose con un pato en un estanque. Tras un diálogo entre las dos aves, sale un gato perezoso pendiente de cazar al pájaro. Sale también el abuelo diciéndole a Pedro que estar fuera no es seguro, ya que hay un lobo peligroso. El joven dice que no tiene miedo, pero el abuelo lo mete en casa. Enfadado, Pedro ve desde la ventana acercarse al lobo. El gato se intenta encaramar al tejado, y Pedro intenta avisar al pato para que se ponga a salvo, pero el pato, lento y torpe es cazado y comido por el lobo. Pedro sale de la casa, y con una cuerda llega a un árbol. El pájaro cae en el hocico del lobo, pero no se lo come. En ese momento, Pedro con la cuerda da caza desde el árbol al lobo. Llegan los cazadores y ven como el niño ha cazado al lobo, y lo llevan al pueblo para festejarlo, donde descubren además que el pato no muere, ya que no fue mordido finalmente.
Tanto la historia como el hecho de estar tan bien identificados los instrumentos con los personajes, hace que sea una obra que tiene grandes posibilidades didácticas para el aula, en cualquier ciclo de primaria, ayudados por ejemplo de musicogramas.
A continuación os dejo con la obra, interpretada por la Orquesta Sinfónica de RTVE y narrada por Rafael Taibo.














jueves, 13 de diciembre de 2012

El compositor desconocido: Vasily Kalinnikov

Inauguramos una nueva sección en el blog. Tratará sobre compositores y obras no tan reconocidas por el público en general, aunque seguro que muchos lectores los conozcan. Obviamente todos los amantes de la música ( y los menos amantes de lo clásico), conocemos a los autores que han sido parte fundamental de la Historia de la Música, como Bach, Mozart, Beethoven, Haydn, Verdi, Wagner,... por citar solo algunos. Otros autores, por unas razones u otras, no han sido tan reconocidos, y, aunque alguna obra si es reconocida, su nombre no figura con letras de oro en los libros de grandes compositores.
Inauguramos la sección con Vasily Kalinnikov, autor al que descubrí relativamente hace poco, con una obra absolutamente deliciosa para el oído: la Sinfonía Nº 1 en sol menor.
Compositor ruso, nacido en Oryol en 1866, fue contemporáneo de otros enormes compositores de su tierra, como por ejemplo Tchaikovsky, Mussorgsky o Rimsky Korsakov. Debido a su temprana muerte, y a su poca dedicación para la música sinfónica, ya que escribió principalmente canciones, su obra y su nombre no son tan reconocidos. A pesar de ello, estoy convencido de que muchos reconocen la melodía de su Sinfonía Nº 1 en sol menor, ya que ha sido muy interpretada y usada en el mundo del cine por ejemplo.
Compositor autodidacta por su escasez económica que le impedía pagarse los estudios de conservatorio, se ganaba la vida tocando el fagot y el timbal. Pero con 26 años su vida dió un giro al conocer a Tchaikovsky, el cual le recomendó a los directores del Teatro Maly y del Teatro Italiano de Moscú. Cuando su carrera iba en gran progresión, la tuberculosis fue debilitándole hasta su muerte en 1901, con solo 35 años de edad. Fue precisamente en su retiro en un balneario ucraniano donde compuso sus mejores obras.
Sus obras más reconocidas son sus dos sinfonías, la segunda de ellas le permitió conseguir el dinero suficiente para vivir sus últimos años. La primera de ellas, la más reconocida y hermosa, se publicó a su muerte, aunque si que fue representada en vida del autor, en Moscú, Berlín y Viena. Estas composiciones transmiten una fuerza y optimismo algo inusual, más aun conociendo las circunstancias en las que fueron escritas. Tras unos años algo olvidado, en los años cincuenta, con el auge del socialismo soviético, fue muy utilizado porque su música transmitía el espíritu nacionalista.
Otras obras menos conocidas del autor son El cedro y la palma, Ninfas, Zar Boris en cuanto a música orquestal, Chanson Triste, Vals en La mayor, Minueto en Mi Mayor, como música para piano, Ven a mí, Había un viejo rey, No preguntes por qué sonrío pensativo, como música vocal, o El triunfo de Lilliput, Christe Eleison para Coro, Señor nuestro Señor, como música coral. Pero sin duda son su Sinfonía Nº 1 en sol menor y Sinfonía Nº 2 en la mayor, son sus grandes obras.
A continuación os dejo enlaces sobre los cuatro
movimientos de la Sinfonía Nº1 en sol menor, cuya melodía principal es absolutamente maravillosa y con una fuerza que suena a nacionalismo ruso por sus cuatro costados. Espero que la disfruten.
















martes, 4 de diciembre de 2012

Audiciones II

Aquí dejo las audiciones para el examen de secundaria del próximo 11 de diciembre.

Badinerie (J. S. Bach)


Badinerie es una danza breve y muy viva. Escrita para suite orquestal interpretada por flauta y orquesta de cuerda.



Vals de la Bella Durmiente (P. I. Tchaikovsky) 


 
Suite compuesta para un ballet basado en un cuento de Perrault "La Bella Durmiente".


Danza ritual del Fuego (Manuel de Falla)


Fragmento de "El Amor Brujo", ballet para orquesta sinfónica en 1925.

martes, 20 de noviembre de 2012

Giuseppe Verdi: El Romanticismo en la Ópera

Giuseppe Verdi
Giuseppe Verdi (Roncole, 1813-Milán, 1901) fue uno de los grandes compositores románticos de la Historia de la Música. Decir Verdi, es decir Ópera con mayúsculas, y es que al decir ópera, decimos títulos como Aida, Nabucco, La Traviata, Don Carlo o Rigoletto, todos ellos compuestos por el italiano. Fue el claro dominador de la escena lírica, el auténtico revolucionario de la Ópera italiana, pero su revolución se basó en buscar en el pasado. "Retoma a lo antiguo y serás moderno", es una de las citas del autor, que refleja así su máxima a la hora de componer.
Desde joven tuvo que superar adversidades, ya que nació en el seno de una muy humilde familia. Con 19 años no fue admitido en el Conservatorio de Milán debido a su juventud y a no superar (increiblemente) las pruebas de acceso, con una clara "inaptitud para la música". Tiempo más tarde sería uno de los iconos de la ciudad de Milán y más concretamente la figura más "rentable" para su famoso Teatro Alla Scala de la ciudad. Pero sus desgracias no quedaron ahí, ya que pronto fallecieron su esposa y sus dos hijos, lo que unido a varios fracasos en sus inicios operísticos, le llegaron a meditar su abandono definitivo de la música. El convencimiento por parte de amigos y la lectura del libreto de la ópera Nabucco, le hicieron volver a la música. Estrenada en 1842, fue un éxito rotundo, no sólo por sus innegables cualidades musicales, sino más bien por sus tintes políticos, en una Italia oprimida por el Imperio Austriaco, y su Va Pensiero o coro de los esclavos de la misma, se convirtió en un himno prácticamente en toda Italia. Tanto fue el éxito y su relación política, que en aquella época se puso de moda el grito "Viva Verdi", no solo como admiración del compositor, sino como acrónimo Vittorio Emmanuele Re d'Italia (Victor Manuel, rey de Italia) cuyas iniciales daban el apellido VERDI.
Sello de Hungría con escena de la ópera de Verdi Don Carlo
Con este gran éxito en su carrera y convertido ahora en un símbolo patriótico, llegaron óperas de la talla de Ernani, también con tintes políticos. Pero fue en 1851, con el estreno de Rigoletto, y las posteriores Il Trovatore y La Traviata, donde consiguió el éxito pleno y la fama internacional que posee hoy. De su obra Rigoletto, es la famosísima aria La Donna è mobile. Como curiosidad indicar que este aria fue compuesta la tarde de antes a su estreno, debido a que al autor le faltaba esa parte de la ópera. Malhumorado, decidió componer algo con armonía muy básica y que el propio autor consideraría "de cuarta". Hoy en día es una de las arias más reconocidas de la Historia de la Música.
A partir de ahí el autor decidió componer menos pero de calidad, decreciendo así el número de obras y creciendo en calidad musical. Así en 1871 llegaría la que para muchos es de las mejores óperas escritas jamás: Aida. Cambió partes de la ópera clásica y llegaría al culmen de la composición instrumental con esta obra. Tras esta obra maestra, estuvo retirado unos 13 años, y con 70 de edad compuso Otello y finalmente Falstaff, ópera cómica con 80 años de edad y que sería su última ópera.
Mencionar finalmente que no solo escribiría óperas, sino que también hizo obras como Misa de Requiem, Quattro Pezzi Sacri o Te Deum.
A su muerte, en 1901, en el multitudinario entierro, se entonó en la procesión fúnebre, el coro de los esclavos de Nabucco, Va Pensiero, lo que hizo de la escena de un sobrecogimiento total.
Os dejo enlaces a varias de sus obras:

Coro de los esclavos de Nabucco : "Va Pensiero".



Aria de la ópera Rigoletto: "La Donna è mobile", interpretada por Luciano Pavarotti.

 


Marcha Triunfal de la ópera Aida.


Y finalmente una parte (Dies Irae) de su mejor obra no operística Requiem.